| x | PRUSIANISNO MILITAR, PODER Y CASTIGO "CORPORAL" Sobre la disciplina del Ejército de Chile, considerando una lectura parcial del concepto de castigo y poder de Michel Foucault. por Juan Domingo Silva | x |
| "El Ejército no tiene como fin único mantener el orden externo. Hay muchos desórdenes internos que hay que reprimir con un tanto de fuerza, y es ésta ya una razón para que exista un Ejército" . "El cuartel es la escuela del pueblo" . La introducción del modelo militar prusiano en la estructura militar de Chile, en particular en el Ejército, tiene a la base el objetivo de reforzar un cuerpo armado, que sea ideológica y orgánicamente funcional a la estructura económico-política dominante. Y en este proyecto de disciplina militar, la presión sobre el individuo -física e ideológica- para que cumpla su deber con la patria -servicio militar obligatorio- es fundamental a la hora de moralizar y disciplinarlo. Quiroga y Maldonado constatan que "concretamente, el Ejército, el aparato jurídico-político y el administrativo constituyeron las fuerzas que aseguraron el poder por coerción. Entendidas así las cosas, la sociedad de la época aparece fundada sobre la fuerza" . Y en esta línea de opinión es posible analizar teniendo a contraluz las afirmaciones de Michel Foucault sobre la importancia del castigo en la formación de las estructuras de poder y su importancia como vía de "redención". De acuerdo a la historia militar chilena, la tarea emprendida por el oficial prusiano Emil Körner corresponde al tercer gran momento histórico "en cuanto a las influencias que desde el exterior se han recibido" . El general Pinochet explica en su repaso histórico que el primer Ejército profesional en posesiones españolas de América fue constituido en la capitanía general de Chile, por Alonso de Ribera en 1603. Reafirmando su apreciación capital sobre esta rama militar, Pinochet afirma que para Chile el Ejército, y las entonces existentes Milicias, "serian pilares esenciales, junto a otros estamentos como el religioso, el político y el administrativo, sobre los cuales se construirá el nuevo Estado" . Luego vendría la influencia napoleónica en la reestructuración del ejército patriota. Pese a la conclusión favorable de la guerra de independencia, Bernardo O'Higgins considera necesario perfeccionarlo; una decisión semejante se adoptará en el llamado tercer período. Una vez terminada la Guerra del Pacífico, se evidencia la necesidad de incrementar la preparación militar y se recurre al ejército prusiano. Por sus éxitos en el campo bélico se estimaba que podría significar entonces un aporte muy positivo. A cargo del capitán Körner, representante de la ideología pangermánica, dicha empresa se desarrolla en momentos que, en Chile, la crisis económica abierta en 1874 comenzaba a resolverse con el triunfo sobre Perú-Bolivia de la guerra expansionista de 1879-1883. La conquista de la zona salitrera permitió el inicio de un periodo de acumulación importante para el país. Pese a que la victoria militar generó un impulso "ideal" del alma chilena, y lanzó adelante la mitología del vencedor, la realidad de los cuerpos militares era muy otra. A contrario sensu, la misma guerra demostró las debilidades de las Fuerzas Armadas: desorganización, inoperancia, retraso técnico y material. El propio Körner se refiere ácidamente a esta situación: "El Ejército, lejos de ser una mezcla de todas las clases de la sociedad, se componía de las personas que no tenían capacidad o vocación para otra ocupación... era corriente la bebida y el juego además del vicio de la "camaradería" -convivencia con mujeres sin mediar matrimonio-..." . Claro que su reflexión crítica estaba cargada del clasismo que caracteriza a nuestra fuerzas armadas. Al revisar la composición de la oficialidad, se ataca contra quienes procedían de la tropa cuyo ascenso lo habían conseguido gracias a muchas muestras de capacidad en la guerra, pero que mantenían los mismos vicios de su sector de origen. En cambio, el elemento más valioso, en su opinión, lo constituía el oficial formado en la Escuela Militar, a quienes se había "inculcado, además de conocimientos militares, disciplina y conciencia de los altos deberes del status de oficial" . Lo concreto es que la situación del Ejército dejaba que desear para quienes tenían las riendas del Estado. Así que, el gobierno busca una referencia en Europa que le permita superar esta realidad. Francia y Alemania fueron sus referentes. Esta última terminó por imponerse bajo el influjo del "brillo militar germano" y del triunfo de los ejércitos del Kaiser en Sedán . Según Quiroga y Maldonado, con este proyecto se inocula en Chile el concepto de "Estado guarnición", alrededor del cual se organizaba el Estado alemán de fines del siglo XIX. Dicha concepción cae en terreno fértil en las clases dominantes del país. Incluso su lectura recoge importantes elementos ideológicos constitutivos del militarismo germano. "A estas alturas (segunda mitad del siglo XIX) del proceso del desarrollo histórico prusiano-alemán puede afirmarse que la esencia del militarismo germano del periodo se expresó en los siguientes rasgos típicos y particulares:
No cabe duda que, amén las diferencias espaciales y de interés inmediato ligado a la nacionalidad, hay puntos de esta caracterización que encajan bastante bien en lo que es la idiosincrasia militar chilena. No es de extrañar entonces que la recepción brindada al enviado prusiano y a su proyecto de perfeccionamiento del Ejército haya sido tan auspiciosa, al punto que en su contrato -firmado el 26 de agosto de 1885, en Berlín- se estipula que el Estado chileno podría llegar a integrarlo como Teniente Coronel e incluso agregarlo al Ministerio de la Guerra. | ||